Arteterapia con niños y adolescentes — etapas del desarrollo gráfico, juego y tratamiento del trauma, identidad e imagen corporal, evidencia y ética
¿Cómo cambian los dibujos infantiles con la edad? Las etapas de Lowenfeld, el arte dentro de la terapia de juego y de los tratamientos centrados en el trauma, el trabajo con la identidad y la imagen corporal en adolescentes, la evidencia y la ética del trabajo con niños, a nivel universitario.
Última revisión 2026-09-29
Primero, conocer el desarrollo
Para entender el dibujo de un niño hay que saber primero cómo dibujan normalmente los niños de esa edad. Así se evita tomar rasgos normales del desarrollo por «señales de alarma».
Las etapas del desarrollo gráfico de Lowenfeld
| Etapa | Edad aproximada | Características |
|---|---|---|
| Garabateo | 2–4 años | Garabatos; disfrute del movimiento; poco a poco se les pone nombre |
| Preesquemática | 4–7 años | «Renacuajos» con brazos y piernas que salen de la cabeza; tamaño y posición libres |
| Esquemática | 7–9 años | Línea de base y de cielo; esquemas propios que se repiten |
| Edad de la pandilla (inicio del realismo) | 9–12 años | Deseo de dibujar con realismo; más superposiciones y detalles |
| Pseudonaturalista | 12–14 años | Autoevaluación crítica; la confianza en el dibujo baja con facilidad |
Las etapas de Lowenfeld (1947) siguen sirviendo de referencia, pero varían mucho según la cultura y la experiencia escolar. Kellogg (1969), que reunió una enorme cantidad de garabatos infantiles de todo el mundo, informó de que los primeros garabatos parten de formas básicas parecidas.
Por ejemplo, que un niño de seis años dibuje una persona con los brazos saliendo de la cabeza es normal para su desarrollo. Que uno de doce se niegue a dibujar diciendo «dibujo fatal» también es típico de esa edad; cambiar a medios menos exigentes, como el collage o la arcilla, puede ayudar.
Niños: juego, arte y tratamiento del trauma
Para el niño, el arte es una prolongación del juego. La terapia de juego y la arteterapia suelen combinarse: el niño vuelve a representar sus experiencias con el juego y el dibujo en lugar de con palabras y recupera así la sensación de control.
Para los niños traumatizados, el tratamiento con más respaldo es la terapia cognitivo-conductual centrada en el trauma (TF-CBT) (Cohen, Mannarino & Deblinger, 2006). Incluye una fase de narrativa del trauma en la que el niño ordena su experiencia en relatos o dibujos, y las actividades artísticas pueden servir de herramienta dentro de ella. La arteterapia es más fuerte cuando se usa junto con estos tratamientos basados en la evidencia.
Adolescentes: identidad e imagen corporal
La tarea central de la adolescencia es la formación de la identidad (Erikson). El arte permite experimentar con imágenes un «yo» difícil de explicar.
- Trabajo con símbolos propios: la creación de máscaras, decorando de forma distinta el exterior y el interior, explora el yo que se muestra y el yo oculto.
- Respetar la distancia: los adolescentes pueden ponerse a la defensiva ante preguntas directas. Hablar de un personaje o símbolo de la obra facilita expresarse de forma indirecta.
- Imagen corporal y problemas alimentarios: dibujar el cuerpo con adolescentes con trastornos alimentarios puede revelar una imagen corporal distorsionada, pero también provocar mucha ansiedad. Son enfermedades que requieren atención médica, así que la arteterapia debe usarse como parte de un equipo de tratamiento especializado.
- Expresión digital: usar medios familiares para los adolescentes, como la fotografía con el móvil o el dibujo digital, aumenta la participación.
¿Qué dice la evidencia?
Slayton, D’Archer y Kaplan (2010) revisaron los estudios de eficacia de la arteterapia de 1999 a 2007 y encontraron resultados positivos en varios grupos, incluidos niños y adolescentes, pero pocos ensayos controlados aleatorizados y muestras pequeñas. La arteterapia con niños y adolescentes también está en la fase de «prometedora, pero necesita investigación más rigurosa».
Ética en el trabajo con niños
- Consentimiento: obtener el consentimiento de los tutores y, además, el acuerdo del propio niño adaptado a su nivel de comprensión (asentimiento).
- Propiedad y exhibición de las obras: pedir permiso al niño y a sus tutores antes de exponer o fotografiar sus trabajos.
- Procedimiento ante sospecha de maltrato: no «diagnosticar» maltrato a partir de un dibujo (ver capítulo 3). Si las palabras o la conducta del niño despiertan sospechas, seguir los procedimientos de notificación establecidos por la ley.
Preguntas de comprobación
Pregunta 1. Un niño de cinco años dibuja a una persona con los brazos saliendo directamente de la cabeza. Si una madre pregunta «¿Tiene mi hijo un retraso?», ¿cómo explicarlo?
Respuesta. En la etapa preesquemática de Lowenfeld (4–7 años) es habitual dibujar «renacuajos» con brazos y piernas saliendo de la cabeza. Es normal para el desarrollo y, por sí solo, no justifica sospechar un retraso.
Pregunta 2. Un adolescente de 13 años se niega a participar diciendo que «dibujar es de críos». ¿Qué enfoques se pueden considerar?
Respuesta. A esa edad (etapa pseudonaturalista), la autoevaluación se vuelve crítica y se tiende a evitar el dibujo. Conviene proponer métodos que no dependan de la habilidad para dibujar —collage, fotografía, medios digitales— e invitarle a hablar indirectamente de los símbolos de su obra.
Referencias
- Lowenfeld, V. (1947). Creative and Mental Growth. Macmillan.
- Kellogg, R. (1969). Analyzing Children’s Art. National Press Books.
- Cohen, J. A., Mannarino, A. P., & Deblinger, E. (2006). Treating Trauma and Traumatic Grief in Children and Adolescents. Guilford Press.
- Erikson, E. H. (1968). Identity: Youth and Crisis. Norton.
- Slayton, S. C., D’Archer, J., & Kaplan, F. (2010). Outcome studies on the efficacy of art therapy: A review of findings. Art Therapy, 27(3), 108–118.
- Malchiodi, C. A. (Ed.). (2008). Creative Interventions with Traumatized Children. Guilford Press.